Detenidos 26 policías locales de Coslada por extorsión en bares de copas
El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido hoy a 26 agentes de la Policía Local de Coslada (Madrid), entre ellos el oficial jefe, acusados de un delito de extorsión en bares de copas, locales de alterne y comercios, según han informado a Efe fuentes municipales.Terra actualidad - EFE
Vecinos y comerciantes de Coslada: "Se veía venir"
Más de 200 personas concentraron este jueves frente a la sede de la Policía Local de Coslada increpando e e insultando a los agentes municipales que salían o entraban en el edificio, que se encuentra custodiado por varias decenas de 'antidisturbios' al conocerse la supuesta trama de corrupción.Madridiario (MDO/Agencias)
Por lo general, cuando ocurren sucesos de esta índole (o de cualquier otra, ciertamente), tendemos a intentar ponernos en el lugar de los afectados, y pensamos: "vaya, qué lástima" o "fíjate, qué desgraciados", pero, cuando nos pasa a nosotros, nos damos cuenta de que no, nunca nos habíamos puesto en su lugar, porque no, no habíamos estado en su lugar.
Coslada es la localidad en donde vivo, y aunque como dice la segunda noticia extraída, era un secreto a voces, no he podido evitar sentirme sorprendida y en parte, incluso, avergonzada.
Hace tiempo que se pedía más seguridad policial por algunas zonas residenciales en donde no se patrullaba con asiduidad. Y entonces, mandaron un par de coches que pasan a ciertas horas.
Ahora yo me paro a pensar, ¿y si esos mismos agentes del orden y de la seguridad ciudadana tienen algo que ver con el caso de corrupción? ¿Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer?
No estoy en contra de la policía, por mucho que considere que cohiben ciertas libertades, si estos desempeñan la función por la cual nosotros nos vemos obligados a pagar, pero mentiría si no dijera que me he visto yo misma envuelta en olas de superioridad venidas de la "autoridad competente".
El botellón está prohibido, de acuerdo, es de dominio popular que Madrid no dispone de recintos habilitados para tal actividad, así como también lo es el precio tan elevadísimo que tiene una copa (probablemente, garrafón) en cualquier discoteca o pub de la capital.
Ellos tratan de hacer que la juventud comprenda y valore, pero, ¿es que acaso sólo la juventud ha de comprender y valorar? ¿Nadie es capaz de analizar que ésta prefiere estar dentro de una sala, antes que beber en la calle, por ejemplo? ¿Y si es que quizás no se puede?
Dejando esa cuestión aparte, y retomando la idea de la última línea del anterior párrafo, dicha autoridad competente abusa de su competencia de un modo muy común. La bordería está a la orden del día, y hay realmente más policías haciendo redadas a botellones, que policías custodiando los ambientes más hostiles de este municipio al este de Madrid.
¿Es sinceramente tan perjudicial beber en la calle? O, mejor dicho, ¿es más peligrosa la zona de reunión de los jóvenes, que esos campos olvidados en donde se juntan bandas con poco ánimo de hacer nuevas amistades fin de semana sí, fin de semana no?
Pues, mire, Señor Alcalde, yo pienso que no. Y puedo equivocarme, pero sí es así, entonces ambos lo estaríamos.
Claro que, con esta competencia, a quién se le podría tachar de incompetente.
PD: Lo del Señor Ginés es algo que pisotea la tolerancia y la inteligencia. Todo Coslada sabía que este personaje rondaba las calles a sus anchas haciendo y deshaciendo. Y ningún alcalde tuvo la valentía de expulsarle del cuerpo. ¿Por qué será?
Me reitero, con esta competencia, a quién se le podría tachar de incompetente.



